Nuestro Trabajo

En el vínculo que se establece en los primeros años de vida con las figuras significativas o de apego, la persona aprende a desarrollar una determinada manera de pensar, sentir, actuar…es decir, de relacionarse con uno mismo, los demás y el mundo. Por lo tanto, cómo nos vinculamos con nuestras figuras significativas durante la infancia asienta las bases de lo que ahora somos.

A lo largo de nuestra vida actuamos guiados, sin darnos cuenta, por las necesidades y motivaciones que surgen de las experiencias vividas en la infancia, y esto se ve reflejado en cada una de las elecciones que hacemos, en la manera de afrontar las dificultades, en la forma de divertirnos… en definitiva, en la manera de vivir.

En esta linea, los síntomas que generan malestar a la persona nos indican que la manera que utilizamos para intentar compensar esas necesidades personales no es la correcta, puesto que no está funcionando. Mediante las experiencias de la vida diaria, podemos observar dichas necesidades y los intentos de compensación de las mismas.

Partimos de la base de que los problemas y dificultades que experimentan las personas muchas veces son complejos y se comportan como un iceberg, es decir, solo una pequeña parte se puede ver, y es la que nos avisa de que debajo, sumergida, hay una parte mucho mayor.

Nuestro objetivo terapéutico consiste en realizar un abordaje de los distintos componentes del problema que presenta la persona, es decir, realizar un trabajo centrado en la totalidad del iceberg. No obstante, se diseñará un tratamiento individualizado para cada persona en función de la problemática y de otros factores implicados.

Por un lado, trabajamos sobre el presente ofreciendo herramientas y conocimientos a la persona para abordar los síntomas que le generan malestar.

Paralelamente trabajamos sobre el pasado, sobre la causa inicial del problema, para ayudar a interpretar y procesar lo vivido de una manera más saludable y funcional para la persona, con la intención de que ésta pueda llegar a resolver las necesidades no satisfechas, causando asimismo la mejoría en los síntomas actuales.

Por último, trabajamos sobre el futuro, puesto que el objetivo terapéutico es, en todo momento, conseguir que la persona viva, de ahora en adelante, de una manera más consciente y feliz.